martes, 14 de noviembre de 2006

ANEXO
Aporte personal.
Los fragmentos que transcribo más adelante, los extraje del libro de Eduardo Mallea (1903-1982), HISTORIA DE UNA PASIÓN ARGENTINA (1937), Editorial Sudamericana, Bs. As., 1995.
Durante muchos años, Mallea fue el director del suplemento literario del diario La Nación, y entre 1955 y 1958 fue embajador de la Argentina ante la Unesco.
Citas de un texto, que aunque sacadas de contexto, se relacionan con los medios de comunicación y pueden servir para hacer intertextualidad:
- " ...toda creación es un fin, no un medio. El país visible, ¿qué otra cosa podía ser, fuera de un país construido en el aire, mientras estuviera constituido por portadores de medios y no por creadores?".
- "... Cuando los fines de un Estado orgánico se demoran en el dominio del simple medio, lo que sucede es que además de debilitarse toda la pujanza plasmadora o materna o germinativa en lo que se refiere al espíritu, al ánimo, a la cultura, y al arte, la vida de la colectividad también se debilita en su tono; y con la muerte de las raíces, mientras el tronco sobrevive artificialmente, va empobreciéndose y desnaturalizando el idioma, la lengua, lo que equivale a decir la expresión misma del pueblo así viciado.
- "He odiado a esta gente culpablemente falsa, habría querido acosarlos, golpearlos, reducirlos al silencio, limpiar la atmósfera de su presencia. Y, día tras día, lo único que lograba era sentirme parecido a ellos, contaminado. Me dominaba su mismo errar entre noticias y noticias de periódico, el mismo amor propio, las mismas argucias para pasar por enterado ante el tonto, el mismo espíritu de ironía y burla a costa del cándido, la misma suficiencia y sobrestima de mí, la misma estupidez de fondo, la misma complacencia en el capital omnipotente de mi bien traerme, en mi apariencia exterior, en mi vanidad, la misma ambición mundana, el mismo desparpajo y la misma soberbia, el mismo patalear delirante en una ignorancia vestida de información, la misma incapacidad de espíritu preciso, el mismo afán por jugarlo todo desde arriba, la misma estultez de criterio, el mismo convencionalismo, la misma mojigatería, el ..."
- "Contaminado. Así me sentía. Y odiaba a esos deformadores, ..."

Christian Hugo Bernhard. :)

Etiquetas:

1 comentarios:

A las 28 de noviembre de 2006 a las 15:59:00 GMT-8 , Blogger germàn ha dicho...

muy buen artìculo

 

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio